Cómo elegir a un buen Padrino en la religión
8 de octubre de 2026
En la Regla de Osha-Ifá, el Padrino o la Madrina es quien te consagra, te enseña y responde por ti. La relación dura toda la vida, así que elegir bien es de las decisiones más importantes que vas a tomar en la religión.
Señales de un buen Padrino
- Tiene un linaje claro. Te dice sin problema quién lo consagró, de qué casa (ilé) viene y cuántos años tiene en la religión.
- Explica. Te dice qué salió en la consulta, qué significa y por qué te marca cada cosa.
- No tiene prisa. Primero consulta. Las consagraciones se hacen cuando el oráculo las pide, no cuando conviene venderlas.
- Habla claro del dinero. Te dice el derecho de cada ceremonia antes, y qué incluye.
- Enseña. Te explica cómo atender lo que recibes y está disponible cuando tienes dudas.
- Respeta tu vida. La religión ayuda a vivir mejor; no te aísla de tu familia ni te pide cosas que te hagan daño.
Señales de alerta
- Promete milagros, amarres o resultados garantizados.
- Te asusta para que hagas ceremonias caras de inmediato.
- No te deja preguntar o se molesta cuando pides explicaciones.
- No dice de quién es ahijado ni de qué casa viene.
- Te pide guardar secretos que te ponen en riesgo o que van contra la ley.
- Cambia el precio a mitad de la ceremonia.
Preguntas que puedes hacer
- ¿Quién es su Padrino y de qué rama viene?
- ¿Cuántos años tiene de consagrado?
- ¿Qué incluye el derecho de esta ceremonia?
- ¿Qué tendré que hacer después para atender lo que reciba?
- ¿Puedo consultarle cuando tenga dudas?
Un religioso serio contesta estas preguntas con gusto.
Antes de consagrarte, conócelo
Lo ideal es consultarte varias veces, conocer a otros ahijados de la casa y ver cómo trabaja. Una consagración no se deshace, así que vale la pena tomarse el tiempo.
Si quieres conocer cómo trabaja el Padrino Irete Untelu, puedes leer su presentación y agendar una primera consulta.